sábado, 15 de marzo de 2014

LA MIRADA OCULTA

                           
Nadie sabe qué criminosos ojos acechan
ensombrados en la larga noche tras las ventanas,
                          pero tú
me verás desnudo, cual un viejo almendro griego,
llorar amargo por la posesión de tus sueños.
Me verás, enredado en tiempos muy pasados,
anotar importantes fechas en cuadernos
donde se describe lo que algún día fue bello,
lo que por un motivo u otro cayó en olvido.
Me verás crepitar de miedo en las llamas vivas
de la soledad que llena este edificio viejo.
Y saldrás por las puertas traseras de la vida
con tal de no permanecer escrita en estos versos
hechos de estrellados trozos de raros recuerdos.  

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