PARA TODOS LOS POETAS DEL MUNDO...

                                                      

                 BELEROFONTE LUCHA CON LA QUIMERA

(Espantoso animal con cabeza de león,
cola de dragón y cuerpo de cabra,
que vomitaba continuamente llamas)

No es casualidad que haya un poeta
cada mil habitantes del planeta.
Ni que por ello reivindiquemos
Seguridad social y subsidio de desempleo.
Ni que amemos, follemos o nos emborrachemos,
Conduzcamos, pintemos y enfermemos.
Es connatural que nos planchemos la chaqueta,
El fular, la corbata o los vaqueros,
Que programemos lavadoras y sepamos sobre termostatos,
Que seamos indistantes, confesores, psicodélicos,
Bucólicos, pendejillos o ladronzuelos.
Que tengamos créditos, letras e hipotecas.
Que seamos autófobos, oniristas, consuntivos.
No es casualidad que otros muchos
Nos miren con desprecio desde sus hogares,
Ni que no nos compren las tristezas.
Hemos comido ostias y pescados congelados,
Higos, cerezas, manzanas y limones.
Hemos bebido mosto, rioja, rones y litronas,
Afrodisiacos, bebedizos, agua y colorantes.
Nos han dado calambres en los dedos
Y celestiales patadas en los genitales.
A veces decimos una verdad irreprimible
Y esto nos hace hombres exactos.
Como en la vida, nos es casualidad ni por asomo
Que sonemos a badajos, rimbombancias o cimbeles,
Armónicas, turuletas o percusivos tamboriles.
Es sólo que
Amamos el día internacional de La Luna
Y lo celebramos en los cimacios solitarios.
Es sólo que
Somos cuerpos batiscafos que bajamos de continuo
Al océano, buceamos buscando sonificentes caracolas,
Y al salir del agua, despresurados, resoplamos
Como una ballena su vaporífero aliento.
Es sólo que
Sabemos que el mundo se rige por contrastes
Y que éstos nos definen.
Es sólo que
Comprendemos que los animales
Firmen en la tierra con sus patas,
y sean patilingües, multilingües y cosmolingües.
Es sólo que 
Hacemos propiedades sempiternas
Para resarcirnos de nuestra frustración creadora,
A pesar de tener tetas, ombligos y espacio bajo el vientre.
Es sólo que
Entre hoy y mañana media un tiempo muerto
Y pugnamos en él como calostros en salir a bocajarro.
Es sólo que
Patentamos psicofacturas en volúmenes:
Productos que nos sobrevivirán planteados con buen marketing.
Es sólo que
en los genes potenciamos intrínsecos gusanos
Que nos lamerán la osteoporosis
Y como autófobos se devorarán entre congéneres
Para borrar cualquier sospecha de crimen.
Es sólo que
La muerte nos puede sorprender en los supermercados
Mientras nos abastecemos de condones mensuales,
O en la cola enésima de la charcutería exasperante
Mientras miramos los cerdos deliciosamente descuartizados.
Es sólo que
sabemos que Superman es una obra magistral de tebeo
Tan universal y disparatada como El Quijote.
Es sólo que 
Sabemos que el mejor parapeto para estar a salvo de la guerra
Es permanecer concentrados en nuestros propios Auschwitz.
Es sólo que
Entendemos que el gran genocidio planetario
Es fruto, estudiado e irreversible,
De nuestras ansias de amplitud,
Para llevar nuestras revelaciones a cualquier parte.
Es sólo que
Obviamos presagios que os desvelamos poco a poco
Para que el asombro no os mate antes que se cumplan,
Y no se desparrame la hiponcondría por el Cosmos.
No es casualidad que haya un poeta
Cada mil habitantes del planeta
Ni que por ello reivindiquemos
Una vivienda digna, un sueldo público...
Ni que gritemos
Para que un repeluco avícola en la piel mueva masas
De milymilymilymil...
¡Cuidado! que lo que fue otorgado por la fuerza
Puede ser derrocado por los versos.
No, esperad, esperad que no es cosa que se venda.
Preferible configurar gratis dedicatorias para niñas bobas
Que se van de entrañas con un soneto de amor excelso.
Preferible hacer malabarismos fonéticos,
Onomatopeyas de coitos profundos,
Percusiones de lluvia de cristales,
Horrísonas rupturas de beligerantes espejos.
Preferible construir también endecasílabos
Con sus cruces, sus cielos, sus suelos y sus luces,
Para un premio de cien papeles
Que luego será amedrentado por los tributos.
No es casualidad que seamos
Bálsamo social o empedernidos masajistas,
Ni que nos separen de tajo las manos de las guitarras
para que rueden, dejando púrpura herida,
En las gradas de los estadios de fútbol.
No es casualidad que la esposa de un poeta
Pidad pan en otras casas mirando a los felpudos
Mientras él mantiene los ojos en los frontispicios.
¡Sea pues alabada la esposa más que el poeta mismo!
Ella está en cada fragmento
Tupida por el velo del doble espacio
Entre los versos.
Y alabados sean sus hijos
¡Qué sensación de alivio!
Verlos venir risueños a donde se escribe
Con besos estigmados en los labios 
Para perdonarnos una y otra vez... una y otra vez.
Nada de esto es casualidad,
Es sólo que
sabiendo el poeta
que puede no haber revelado nada
Y que ya todo se sabía...
 

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