martes, 4 de noviembre de 2014



Cierro mis libros y todos mis círculos,
lo leído y lo vivido: todos los tiempos,
siento que soy deseo de algo inmenso,
fin y anhelo de una Dama de Noche
florecida en la nada para ser amada,
siento que el mar pronuncia mi nombre:
-porque tú también eres agua.
Siento que soy un deseo intenso:
-porque tú también eres aire.
¡Una noche el cielo entra en el mar,
como un dios entra en un hombre,
y ya todo es pasado, solo es alma…!
En ese momento todo acaba:
Vivir es convertir en semillas las raíces
y existir solo es un asunto de conciencia,
así de simple, aunque lluevan paradigmas
para escribir y justificar una idea:
En ese momento todo empieza,
una dama de noche te da su aroma,
en ese momento todo empieza,
una Dama de Noche podría ser mi Alma.