El tiempo de amar no ha pasado,
siempre llega, entra en la casa vacía
y desaloja la humedad del alma, su desidia.
JF. Fishman.
Hablamos, nos miramos,
recorremos los recuerdos
por la piel y lo profundo,
volvemos a caer al cielo
y el cielo vuelve a levantarnos.
Somos jóvenes que ya no somos,
pero volvemos a sentirnos,
solo basta recordarnos.
siempre llega, entra en la casa vacía
y desaloja la humedad del alma, su desidia.
JF. Fishman.
Hablamos, nos miramos,
recorremos los recuerdos
por la piel y lo profundo,
volvemos a caer al cielo
y el cielo vuelve a levantarnos.
Somos jóvenes que ya no somos,
pero volvemos a sentirnos,
solo basta recordarnos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario