o me dices la verdad, luego me susurras:
La cafetera del bar donde trabajo,
suena al silbato de las locomotoras
de las novelas de Pasternak...
...y me besas en la boca sin terminar la frase,
mientras que cierta ironía cariñosa
se te pinta en los labios. Me besas,
en la nuca, en los lóbulos de las orejas,
y me dices que a veces me parezco
y me dices que a veces me parezco
al mismísimo Malachi Mulligan,
e incluso que mi nombre, como el de aquél,
tiene cierta musicalidad helénica. Sonríes,
y me besas sin voluntad de guerra,
mientras devaneas en torno a mis ideas,
sólo en bragas, con ganas de jugar.
Nota:
Pasternak, autor de la novela
El Doctor Zhivago.
Malachi Muilligan, personaje
de Ulises de Joyce.
A jugar, amigo mío, la felicidad está en ese juego, felicidades por tus versos.-
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