Reunámonos esta
noche
en el principio
del cielo,
donde, al final
de tu nombre,
se inicia el
silencio,
dentro del
exterior del mundo,
en lo más ígneo
y profundo,
donde sucumben
los cómplices,
donde comienza
el alma,
donde la
pesadumbre, al fin,
es algo perdido
en el olvido,
donde se
ensancha la vida
y se embudece la muerte,
dentro de
diosas, en sus nifes,
donde la
ternura se funde
en las llamas
de la discordia,
donde se
esparce el alba
y se universaliza
el hombre
entre el todo y
la nada,
donde un latido
crece, grita,
y otro latido,
contrae y calla..
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