MI TÍO JUAN
Mi infancia huele a vid
y al agitado olor de la uva
pisada en los lagares.
-¿Eso es vino?
Le preguntaba a mi padre:
-Todavía no, aún le falta.
-Sangre de Cristo...
Salía, mi tío Juan, al paso:
....o de rata.
Y los hombres a destajo,
bregaban con las botas,
-¡Parecía que no pesaban!-
Y llegaba otra camioneta
cargada hasta las cejas.
-Venga, Francisco, baja,
descálzate y baja.
...Y mis tiernos pies
bajaron y pisaron
la vid junto al trabajo
de los hombres...
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