Ya
os lo digo,
un
hombre solo no sirve para nada,
no
sirve para ser bien olido,
no
sirve para ser bien amado,
no
merece dioses ni posee tiempo,
es
su propia tumba en su propia cumbre,
y
sin embargo, cuántos náufragos
hallaron
su salvación en islas desiertas,
comiendo,
en soledad, peces y cocos…
¡Cuántos
náufragos!
No hay comentarios:
Publicar un comentario