Yo existí en aquel tiempo,
y en aquel tiempo fui poeta,
me comprometí, entre pétalos,
a hacer de ti, mis pensamientos...
...y tú, abriendo tus alas
como abre un cisne su alma,
me hiciste dios entre tus piernas:
Bordeamos el cielo,
hicimos teselas las estrellas,
estallamos juntos, estallamos
como si un Cometa entrara
en la Tierra.
Sí, me comprometí a ser
el universo donde sueñas,
a amarte hasta el silencio,
a transformar tus óvulos
en nuestra vida eterna,
a que seas, dentro de mi boca,
mi útima palabra.
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